Durante la antigüedad el ser humano era omnívoro, es decir, se alimentaba de plantas y animales de su entorno. Poco a poco la humanidad ha ido evolucionando hasta la época de neolítico cuando surgieron nuevos utensilios para el ser humano ya sea para cazar o cocinar, los cuales les permitía una mejora de subsistencia. A causa del incremento de la población, el hombre cada vez más necesita buscar diferentes recursos para producir y poder alimentarse él y su familia. Para ello realizaba el trabajo en el campo ya que la agricultura fue la actividad básica en todos los países hasta mediados del siglo XIX. Las sociedades agrarias requieren el sedentarismo, cosa que permitía unos efectos secundarios como la mejora de las herramientas, utensilios, etc. Los primeros humanos se centraron en África, donde le clima era tropical y se adaptaba de una mejor manera a sus condiciones de vida. La historia de la humanidad se puede explicar en dos modelos demográficos: el antiguo y el moderno, con una etapa de transición demográfica entre uno y otro. El modelo demográfico antiguo corresponde a las sociedades agrarias y depredadoras hasta llegar a las sociedades industriales. Tiene unos altos índices de natalidad ( neonatos: nacían y morían antes de un año) y mortalidad ( morían 1 de cada 4 niños) y una esperanza de vida muy baja, una media de 25 años al nacer. La mortalidad era en gran parte infantil a causa de epidemias, hambre, guerra, violencia, escasa alimentación, higiene, etc.
Mathus observó que cada población tiene un límite en la cantidad de alimentos que puede disponer, que es lo que llamamos techo maltusiano. Malthus dice que la producción de alimentos crece en proporción aritmética mientras que el número de bocas en proporción geométrica, lo cual implica que si hay dificultades para obtener alimentos, esto producirá un alto índice de mortalidad y como consecuencia un parón en el crecimiento demográfico.
La tesis de Malthus tiene una segunda parte: las sociedades humanas tienden al techo maltusiano, pero cuando se acercan a él, una serie de frenos hacen disminuirlo.
a) Frenos compulsivos: detienen el crecimiento de la población mediante el incremento de la mortalidad. Durante un tiempo la mortalidad puede ser mayor que la natalidad.
b) Frenos preventivos: detiene el crecimiento con una disminución de la nupcialidad, la cual cosa nacen menos niños y por lo tanto el crecimiento de la población disminuye.
Los factores de producción son la tierra, el trabajo y el capital. Prácticamente se considera que los factores de la agricultura son la tierra y el trabajo ya que el capital era escaso. La tierra se entendía como el espacio explotable y cultivable, aunque era limitada y heterogénea, es decir, su valor cambia según la calidad de la tierra, la ubicación (cerca agua, zonas pobladas, buena comunicación, etc) El factor tierra es el más importante ya que se centra gran parte de la vida de los campesinos para poder sobrevivir. Depende de la calidad de la tierra, las técnicas que apliquemos, las herramientas, etc. para un buen cultivo de los productos, por tanto, podemos hablar de una economía orgánica, es decir, toda la producción depende de la tierra y sus nutrientes naturales. El factor capital es el menos relevante porque como hay pocos recursos técnicos, pues no hace falta capital, ya que sólo lo usaremos para la compra de utensilios, herraduras, etc.
Desde la revolución agraria hasta el siglo IX aproximadamente, la agricultura en Europa se concentraba en el área del Mediterráneo, donde las tierras son fáciles de trabajar con un arado sencillo ( el arado romano), aunque pobres y afectadas a menudo por la sequía.
Más hacia el norte predominaban el bosque y la ganadería. Era una agricultura de poco trabajo aunque exigía mucha tierra. Era más fácil cultivar en el norte porque había más lluvias y el suelo estaba húmedo. El crecimiento de la población provocó.
Las sociedades agrarias estaban sometidas y condicionadas por el sistema feudal. El feudalismo significa que la tierra se divide en 2 dominios:
a) Eminente: tienen derecho a que los demás les entreguen trabajo de producción.
b) Útil: es la parte de la tierra en que la producción está casi al 100% del que la trabaja. Se controla lo que se planta y cuando se planta.
La renta feudal afecta gravemente al crecimiento de la producción agrícola porque eran ellos quienes mandaban sobre los campesinos y les hacían trabajar en condiciones pésimas y a más a más les tenían que pagar en especies, por eso un campesino tenía que tener a su disposición un 35% aproximadamente de producción para poder sobrevivir.
En épocas de crisis se aumentaba la renta feudal y el campesino obtenía cero resultado, ya que un 75% de ese cero era para el señor feudal. Para poder sobrevivir, o bien emigraban, muy poco frecuente a causa de la escasa información por el alto nivel de alfabetización y por el coste elevado de los transportes o bien se quejaban a los señores a consecuencia de las pésimas condiciones en que se encontraban. Estas revueltas del campesinado se produjeron en zonas de Francia e Inglaterra.
Cediendo un poco a los derechos del campesinado, en estas pautas de crecimiento, tuvo lugar una gran crisis conocida como la Peste Negra en el año 1348. Tuvo origen en China, producida por unas bacterias de rata negra. Casi un 30% de la población europea murió. La Peste Negra perjudicó sobretodo a la clase feudal, afectada por una reducción de ingresos que les causó una pérdida del poder político y económico hasta que se recuperó sobre bases nuevas su poder económico. A partir de aquí, los señores feudales adquirieron más poder y por tanto mandaban más respecto sus súbditos y se creaban esclavos. Para ello los campesinos pactaran una mejora en su vida laboral para que se le haga un contrato (enfiteusis) a largo plazo para tener estabilidad en un futuro. Gracias a estos contratos se produjo un crecimiento de la población gracias también a algunas mejoras de la ganadería, incitada por la demanda tanto de carne como de lana. Todo esto produjo un gasto inesperado de los señores. También heredaron los campesinos de los familiares desaparecidos en la Peste. Los señores también harán contratos a corto plazo, sólo para los revolucionarios que les supondrán ligar la producción de la tierra con el mercado y como consecuencia ganar más dinero y ser más poderosos.
Al principio de todo las tierras que tenían los señores feudales, sus propietarios cedían a otras personas la tierra para que las trabajasen por ellos y además pagarles la renta a los señores feudales y a los propietarios. Pronto, en vez de ceder los derechos de propiedad de la tierra se empezó a utilizar los contratos de corto plazo a cambio de pagos en dinero, que es lo que se denomina la renta de la tierra. Con el crecimiento de la población y la demanda de más tierra, se dio cuenta de que la tierra podía ser mucho más beneficiosa que la renta feudal. Los campesinos enriquecidos y los burgueses pronto comenzaron a utilizar la renta de la tierra y los feudales enseguida les imitaron. Los señores feudales fueron recuperando algunos sitios de tierra, como por ejemplo incorporando donde tras la Peste había quedado en mal estado la tierra.
La renta feudal era adecuada cuando había más tierra que trabajadores porque así se aseguraban la permanencia de los cultivos y poder obtener más especies o productos agrícolas.
La renta de la tierra era mejor cuando la oferta de trabajo excedía a la de la tierra y entonces lo importante era mantener el control de ésta.
El comercio se hacía a escala intercontinental, donde cada viaje suponía más de un año tanto de ida como de vuelta. Las rutas más importantes eran las que salían de Oriente a Europa o África. Los productos más importantes residían en China y los musulmanes.
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