miércoles, 11 de febrero de 2009

Introducción

Desde la antiguedad hasta nuestros tiempos, se refleja en el mundo dos tipos de países, los ya desarrollados, los cuales cuentan con una gran tecnología para llebar a cabo nuevas y grandes inversiones para la mejora de la estructura de la población y los países en vía de desarrollo, que son los que carecen de recursos para poder llebar una vida mínimamente correcta. Por tanto podríamos clasificar los países en ricos y pobres.
Una de las grandes revoluciones que permitió un fuerte desarrollo en la infomación y la comunicación fue la imprenta, en el siglo XIV. Ésta gran revolución no afectó a todos los países de igual manera ya que algunos les permitió crecer y a otros a seguir con su estancamiento. Lógicamente, estos países aislados de las grandes potencias, sus condiciones de vida y rutinarias eran pésimas con el problema consecuente de que impedía un crecimiento de la población a causa de su alto índice de mortalidad. Para valorar estas escasas condiciones surgió lo que llamamos Índice de Desarrollo Humano, que contará con 3 tipos de indicadores ya sea para medir la esperanza de vida, como los ingresos obtenidos en el país o como el nivel de educación que se recibía. El desarrollo de la población lo mide el IBM, i el crecimiento el PIB.

A todo esto, se puede percibir a primera vista las grandes desigualdades que hay, sobretodo en cuanto a hambre, violencia y racismo. Ésta desigualdad se radica a causa de que los países tienden a polarizarse, ya que como consecuencia los países ricos seran más ricos y los pobres más pobres.
Para finalizar cal desctacar también que estas desigualdades se pueden ver afectadas por algunos condicionamientos como por ejemplo la zona geográfica donde se ubique el país, es decir, que esté rodeado de grandes potencias económicas, o que esté situado al lado de otros países en vía de desarrollo lo cual implica que no se pueden ayudar unos a otros para crecer.

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